Carmen María Acosta Martínez y Nazario Murray Cabrera fueron judicializados por la Fiscalía General de la Nación debido a su aparente participación en hechos delictivos ocurridos, de manera independiente, en Hato Corozal y Villanueva (Casanare).
Los procesados fueron imputados, acorde a sus posibles responsabilidades individuales, con delitos como: secuestro extorsivo y hurto agravado, extorsión y porte ilegal de armas.