Las manifestaciones contra el Gobierno tuvieron más o menos 250.000 personas en todo el país, fueron fuertes en su orden en Medellín, Bogotá y Bucaramanga. En las demás ciudades, alcanzando 18 sitios, fueron débiles.
A las marchas se les respetó al máximo como se seguirá haciendo. Una de las características centrales de mi Gobierno es respetar la libertad de expresión y los derechos de la gente.