La Procuradora General de la Nación, Margarita Cabello Blanco, indicó que el uso habitual de sustancias alucinógenas o estupefacientes es una causa válida para solicitar el divorcio.
Así lo dijo la jefe del Ministerio Público en un concepto rendido a la Corte Constitucional, donde señaló que lo establecido en el Código Civil (art. 154) persigue una finalidad legítima, pues busca asegurar la autonomía personal del cónyuge que se ve afectado por el consumo de sustancias de su pareja.