¡Quien menos se afana, termina volando!
En el corazón de la batalla electoral que sacude estos días a Casanare, dos precandidatos del Centro Democrático pusieron todo su empeño en ganarse el favor del expresidente Álvaro Uribe Vélez. No obstante, el exjefe de Estado parecía tener la atención dirigida hacia otro lado.
Luego de visitar tres zonas clave del departamento —norte, centro y sur—, Uribe, flanqueado por el senador Alirio Barrera, ratificó una vez más que Casanare sigue siendo tierra firme de la derecha y bastión uribista de pura cepa. Las concentraciones en Villanueva, Paz de Ariporo y Yopal desbordaron capacidad, y el nivel de entusiasmo y concurrencia dejó boquiabiertos a muchos observadores.
La presencia del expresidente también generó murmullos y suspicacias dentro del propio equipo del Centro Democrático, porque los tres aspirantes a la Cámara por esa lista competían abiertamente por acaparar su mirada y su respaldo.
Lo que más llamó la atención fue que, en los instantes de mayor privacidad durante la agenda, Uribe aprovechó para sostener conversaciones reservadas y prolongadas con el candidato Wilmer Garcés, a quien se le vio muy cerca de él en todo momento de la jornada.
Incluso, durante uno de los vuelos que formaron parte de la intensa gira, el expresidente habría pedido de forma expresa viajar sentado al lado de Garcés en la aeronave.
Wilmer Garcés destaca por sus valores firmes y su coherencia de principios. Sin los cuantiosos recursos que invierten otras campañas, Garcés con humildad y trabajo en las últimas semanas ha crecido de forma impresionante gracias a un trabajo silencioso, meticuloso y constante en los 19 municipios del departamento. Ha armado de cero una estructura política potente, reorganizó el Centro Democrático en Casanare y fue pieza clave en los triunfos electorales de Alirio Barrera, tanto en su camino a la Gobernación como al Senado.
Por si fuera poco, Garcés es un folclorista y músico de trayectoria profesional: domina el arpa, el cuatro y las maracas, lo que le abre las puertas del corazón a un numeroso público llanero que vive y respira la tradición del joropo y el folclor regional.
Faltan apenas 24 días para la jornada electoral y el ajedrez político en Casanare ya mueve sus piezas con fuerza: hay quienes empiezan a acusar el cansancio de la campaña y otros que, por el contrario, están en su mejor momento y floreciendo justo ahora. El tiempo dirá quién termina arriba. Amanecerá y veremos.

